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Gracias a su historia y sus variadas tradiciones y costumbres,
Toledo ofrece al visitante una rica variedad de objetos y productos
artesanos de incuestionable belleza.
En cerámica destacan las de Talavera de la Reina y la de Puente
del Arzobispo, policromada sobre blanco la primera y en sus característicos
tonos verdes la segunda. Así mismo, también es de interés la alfarería
de Consuegra, Ocaña, Cuerva, Villafranca de los Caballeros y la
famosa cuerda seca de Toledo.
Existe en la provincia una antigua tradición en bordados y encajes
alcanzando gran fama los finísimos bordados de Lagartera . Las
alfombras de Mora de Toledo, los trajes típicos de Burujón y los
reposteros de Guadamur son otros de los ejemplos de la artesanía
textil toledana.
El arte de los metales que durante la Edad Media y Renacimiento
fue merecedor de una fama que se universalizó, se desarrolla en
diferentes artesanías que siguen conservando en la actualidad
su prestigio internacional.
La espadería, de la que gran parte de la producción va destinada
a la venta en el sector turistico aunque algunos fabricantes siguen
realizando sables para distintos ejercitos del mundo donde ya
desde los romanos se ha sabido apreciar la buena calidad de los
aceros toledanos.
La hojalatería, la fabricación de armaduras, el cincelado, la
forja artística y la cencerrería son otros de los trabajos en
metal representativos de la provincia.
Pero sin duda el producto estrella de este tipo de artesanía
es el damasquinado. Prodecente de Damasco fue introducido por
los árabes a Toledo, su técnica consiste en la incrustación de
oro o plata en piezas de materiales menos nobles como hierro,
bronce, acero o cobre. El proceso comienza con el rayado o picado
de estos materiales para quitarles la tersura y permitir el agarre
del oro que se fijará a golpes de martillo o buril. A continuación
tendrá lugar el pavonado que consiste en poner la pieza al fuego
con una solución de sosa cáustica y nitrato potásico con el objeto
de impedir la oxidación del acero sobre el que se ha fijado el
oro. Por último la pieza pasa por un repasado final en el que
se le dará relieve al dibujo de los dorados a base de buril y
martillo. El damasquinado de elabora sobre platos, broches, alfileres,
pulseras, anillos, espadas y un buen número de otros objetos de
uso común y constituye en la actualidad un gremio muy dinámico.
Dentro de la artesanía del mueble en madera, destaca el característico
bargueño y los llamados de estilo español. Y otra manifestación
artesana que está muy relacionada con el mueble de estilo como
la talla en madera.
Otra de las actividades destacadas de Toledo es la artesanía
de la piel y el cuero - no en vano nos encontramos en una de las
provincias con mayor riqueza cinegética- de cuya producción son
ya típicos elementos como las maletas de piel, los zapatos a medida,
las fundas para escopeta y las monturas para equitación.
Por último, mencionaremos otros tipos de manifestaciones artesanas
que también tienen cabida en la amplia oferta artesanal toledana
como la juguetería en madera, los trabajos con mimbre y esparto,
la cantería, los vidrios artísticos y la taxidermia.
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