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La provincia de Toledo cuenta con una de las más ricas gastronomías
de toda España. En su cocina se aprecian claramente influencias
culinarias de muchas culturas: carpetana, vetona, romana, musulmana,
judía, cristiana y mozárabe. Está entre la sencillez de la cocina
rural y pastoril y el refinamiento de la cocina noble materializada
en los exquisitos platos salidos de las manos de los más ilustres
cocineros.
Muchos han sido a lo largo de la historia los literatos que
se han hecho eco de la cocina toledana haciéndose referencia de
ella en obras como El Quijote, El Lazarillo de Tormes, La Celestina,
El libro del Buen Amor, El Conde Lucanor así como en las obras
de otros muchos autores como Quevedo, Lope de Vega, Galdós, Jorge
Manrique....
Son las tierras de Toledo ricas en caza, productos hortícolas,
excelentes aceites y azafranes, ingredientes básicos de gran parte
de las originales recetas que constituyen la minuta de platos
típicos toledanos.
Para enumerar algunos de los platos que pueden degustarse en
Toledo empezaremos con las sopas: al tomatón, de ajo viudo, de
ajo arriero, sopa verde, sopas tontas, al Señorito, castellana.....primeros
platos como migas, gachas, gazpachos manchegos, lentejas y cocidos,
pistos -que en ciertas comarcas se hacen con conejo y cerdo-,
abundantes platos de bacalao: ajoarriero, bacalao arrocero, encebollado,
a la toledana, así como peces de río escabechados o adobados.
Carnes de cerdo: cachirulos, sangre con cebolla, cochinillo, salmorejos,
carnes de cordero: a la majada, caldereta, callos, o aves de corral:
gallina en pepitoria, goloso de Bargas, perejilero...
Especial consideración merece el capítulo referido a la caza
que proporciona manjares como el jabalí estofado, venado al ajillo,
chorizo de venado, pastel de liebre o de perdiz, conejos escabechados
o al ajillo, codornices al vino, estofadas o al chocolate y sobre
todo la perdiz a la toledana, reina de la cocina de esta provincia.
En el capítulo de postres no hemos de olvidar que la tradición
árabe legó a estas tierras uno de los dulces más codiciados: el
mazapán. Además, Toledo tiene una rica tradición de dulces de
origen conventual. Podemos también degustar almendrados, puches,
arropes, bizcochos, magdalenas, marquesitas, rosquillas, pestiños,
flores manchegas, yemas....
Como acompañamiento a estos platos, nada mejor que los excelentes
vinos toledanos: Méntrida, Yepes, Quintanar, Malpíca de Tajo...
Por último mencionar el renombrado queso manchego que se produce
en la provincia y que constituye un excelente aperitivo o postre.
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